El bling al borde de la estepa

Mongolian Bling es una refrescante aproximación a la cultura mongola con el hip-hop como música (e historia) de fondo. Tras su paso por festivales de todo el mundo, este documental del australiano Benj Binks se proyecta en Matadero de Madrid a lo largo del mes de junio.

Abre el documental Bayarmagnai, uno de los cantantes tradicionales mongoles más renombrados, quien dice –no se sabe hasta qué punto de broma- que el rap se originó en este país asiático. Tras la tajante afirmación, un fundido en negro y unos créditos anuncian lo que será una de las constantes del documental: el contraste entre opuestos: “Ulaanbaatar, -23ºC”. Con inviernos que alcanzan los cuarenta grados negativos y calurosos veranos, el clima pareciera un reflejo del baile entre contrarios que está teniendo lugar en la región. Después, comienza un desfile de personajes que ni la mejor de las ficciones podría haber recreado.

Si de binomios raros se trata, Mongolian Bling (Benj Binks, 2011) juega con ventaja. Y es que, ¿qué sabemos del hip-hop en Mongolia? Antes que nada, ¿qué sabemos de Mongolia? “Con menos de dos habitantes por km², es el estado soberano con menor densidad de población en el planeta.” Vive un tercio más de nacionales fuera que dentro del país. Wikipedia dixit. Nuestro conocimiento al respecto se limita, como mucho, a carreras de púberes jinetes y resistentes caballos (los equinos occidentales encuentran la meta a apenas un par de kilómetros versus los hasta quince que alcanzan los mongoles) y a unos señores normalmente entrados en edad que emiten una melodía gutural bastante peculiar.

Benj Binks, el director del documental, vuela alto sobre Mongolia. Foto de Mongolian Bling.

Benj Binks, el director del documental, vuela alto sobre Mongolia. Foto de Mongolian Bling.

Aunque los protagonistas en torno a los que gira la narración son tres (Quiza, el rapero con una orientación más comercial; Gennie, cuyo sueño es ser la primera mujer rapera del país y Gee, cantante, por aquel entonces, de signo más reivindicativo), uno de los fuertes de la cinta es que todas las personas entrevistadas se erigen como representativas de la sociedad y cultura mongolas.

Los y las jóvenes de los distritos populares de Ger -a las afueras de la capital-, la familia trabajadora de la estepa, el carismático chamán Zorigbaatar o el veterano músico de cántico tradicional de garganta son el pretexto y la entidad para hablar de religión y budismo; de las diferencias generacionales y las tradiciones; de la etapa socialista y la entrada de la modernidad; de la censura y la libertad de expresión; del alcoholismo y la corrupción. “La película trata realmente de lo que significa ser joven en Mongolia hoy día. No es un documental musical, aunque haya mucha música en él”, afirma el director Benj Binks, quien descubrió que el hip-hop era popular cuando estaba de visita en Mongolia siete años antes de estrenar la que sería su ópera prima. Y continúa: “Podría haber contado esta historia a través del rock, o incluso del tecno, pero el hip-hop era el que mostraba la cultura urbana de una forma más directa”.

Todo esto es Mongolian Bling que, a pesar del nombre, está más cerca de ser una pequeña perla del documental independiente que una de las ostentosas joyas que tanto gustan a raperos y demás estrellas del show business a las que hace referencia su título.

Después de recorrer festivales de Australia (Revelation Perth International Film Festival), Estados Unidos (First Time Fest), Europa (Festival Internacional de Cine de Varsovia, Festival de Cine Documental Musical de Donostia Dock of the Bay), y ganar el premio como documental descatado en el canadiense ReelWorld Film Festival, el director australiano y el cámara y editor Ignacio Penche presentaron la película el pasado 6 de junio en la Cineteca de Matadero en Madrid, que presume de ser la “primera y única sala del país dedicada casi en exclusiva al cine de no ficción”.  Aún se podrá disfrutar del original blinblineo, que dirían los reggeatoneros, los días 20, 21 y 28 de este mes.

Este artículo ha sido publicado en Madriz.com el 20 de junio de 2013. 

Foto de la página principal de Benj Binks. 

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